En los inicios de Amazon, la web original contenía un gravísimo error de programación que permitía a los usuarios engañar a la web para que desviara dinero a sus tarjetas de crédito solo marcando una cantidad negativa de libros. Este fallo necesitó de varias semanas para subsanarse, lo que podría haber significado el fin del que hoy es el gigante del comercio electrónico. Sin duda, es una anécdota curiosa que ahora sería impensable pero que fue real.
Todos empezamos por abajo y cometemos errores. Lo importante es aprender de ellos.

Share This

Share This

Share this post with your friends!